lunes, 7 de diciembre de 2009

Al Ándalus en la 'umma'


"El fundamentalismo islámico tiene España en el punto de mira sentimental, simbólico y cruento.


Me sorprende… la sorpresa que produce este tipo de noticias. Como si no estuviéramos avisados y no hubiéramos sabido leer las señales que el fenómeno nos ha enviado, sin trampa ni cartón, desde que inició su tétrica cruzada. España está en el centro de su diana, reinando con la fuerza de un simbolismo atávico, y con tal magnetismo que aglutina en su mítica los sentimientos encontrados que laten en el corazón más oscuro del islam. Es el califato perdido, el Shangri-La de la umma musulmana, la encrucijada donde la rabia de una derrota secular se fusiona con el sueño de una victoria definitiva.


Desde que los Hermanos Musulmanes de Egipto, a principios del XX, empezaron a tejer la delirante ideología que hoy sustenta al fundamentalismo islámico mundial, Al Ándalus siempre fue la joya de la corona. No sólo está presente como símbolo atávico. Es, además, el primer deseo de conquista de todo el yihadismo. Y todo significa todo, desde el magma de Al Qaeda hasta el Abu Sayad de Filipinas, desde la Yamaa Islamiya pakistaní hasta el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate argelino, desde el terrorismo checheno hasta el cachemir, el yemení o el somalí. Todos aquellos que dedican su vida a la conquista de Occidente para crear un gran califato mundial tienen Al Ándalus como mito primordial. "Utilizaremos vuestra democracia para destruir vuestra democracia", gritó durante años el jeque Omar bin Bakri desde la mezquita de Londres, y la primera torre simbólica que debía retornar al islam era, sin lugar a dudas, la de la mezquita de Córdoba.

Escribo todo esto porque, aunque nos parezca un cuento de Ali Babá, conforma el universo simbólico actual de miles de personas enroladas en la guerra santa. Lo primero, pues, que debemos tener claro es que este enemigo huidizo que, sin embargo, tiene una gran capacidad para matar tiene España en el punto de mira sentimental, simbólico y cruento. Sólo hace falta recordar que, en su primera alocución después del 11-S, Bin Laden reiteró su lucha contra cruzados y judíos y habló de dos objetivos prioritarios: Palestina y Al Ándalus. Si, además, hacemos el trágico recuento de los atentados sufridos, blanco y en botella, somos un target indiscutible: sin sumar el atentado del restaurante El Descanso –el primero del yihadismo en España– y la cantidad de islamistas detenidos en operaciones diversas, entre ellas algunas relacionadas con el 11-S, cabe recordar los atentados en Líbano, en Yemen, en el restaurante España de Casablanca y, por supuesto, el mayor atentado islamista de la historia en Europa, las bombas de Atocha. Todos tuvieron el sello yihadista y todos fueron atentados antiespañoles. Es decir, no somos la periferia de la obsesión fanática de esta ideología totalitaria que quiere conquistar el mundo. Somos el alma de su encrucijada de sentimientos. Una parte fundamental de su obsesión medieval.

Por supuesto, poco sabemos de lo ocurrido en Mauritania. Pero si se confirman los malos augurios islamistas respecto al secuestro de tres cooperantes catalanes, también se confirmaría la convicción de los expertos de que este secuestro ni sería fortuito, ni sería ajeno a la condición española de los secuestrados. No olvidemos que la rama magrebí de Al Qaeda hizo un comunicado, en octubre pasado, donde pedía "la liberación de Andalucía" y la recuperación del paraíso perdido. La cita del jeque mártir Abdulah Asma es explícita: "La yihad es una obligación desde que Granada cayó en manos de los infieles". No estamos, pues, en la periferia de esta locura totalitaria que hunde sus raíces en los califas medievales pero usa la tecnología del siglo XXI para promover el terror, sino en el centro de la diana.

La cuestión, ahora, es si sabrán leer la enésima señal de alarma estos bambis multiculturales nuestros, que proyectan una ingenuidad cósmica ante determinadas prácticas integristas. ¿Entenderán lo que está pasando o aún creerán que si se portan bien serán amiguitos? No somos un enemigo más para el yihadismo. Somos la madre de todas las obsesiones."


Pilar Rahola
VII/XII/MMIX
La Vanguardia

sábado, 28 de noviembre de 2009

Ante el conflicto sobre el Estatuto de Autonomía de Cataluña: Una reflexión

El conflicto en torno al Estatuto de Cataluña ha subido de temperatura con los editoriales conjuntos de los periódicos que se editan en aquella comunidad. Es la primera vez que se registra un hecho de esta naturaleza, y debe ser un motivo de reflexión porque detrás de cada periódico hay, pequeño o grande, un grupo editorial y, por consiguiente, un principio de racionalidad y de intereses. Recordemos solo los tres más importantes: el grupo Godó, cuya cabecera es La Vanguardia, un periódico que históricamente siempre se ha movido por la vía de en medio entre los equilibrios del poder. El grupo Zeta que, aunque debilitado, tiene intereses en toda España, y el grupo Lara, con la editorial Planeta al frente, una de las más importantes en lengua castellana e intereses en diversos medios de comunicación, entre ellos, La Razón.

Detrás se han pronunciado en el mismo sentido las Cámaras de Comercio, el Colegio de Abogados, de Arquitectos, de Ingenieros Industriales, Fomento del Trabajo, es decir la patronal pura y dura, y la Confederación de Comercios, entre otras entidades de relieve, además de clubs deportivos tan importantes como el Barcelona y el mismo RCD Español.

La reacción de la mayoría de medios de comunicación de Madrid ha sido eso, una reacción sin espacio todavía para la pregunta o la reflexión. El resultado es un embrollo político que puede llegar a traducirse en un conflicto social absolutamente indeseable. Aunque también cabe pensar que en una sociedad desvinculada como la nuestra las exclamaciones no guardan demasiada relación con las actuaciones, la sangre no llega al río y las próximas fiestas actuarán de bálsamo. Esto es un quizás, no una afirmación.

No hay ninguna duda que de la larga y convulsa historia de España, la que arranca en la transición hasta ahora ha sido de las épocas más positivas, al menos desde el punto de vista de la paz civil y del crecimiento de los bienes materiales. También hay que decir que Zapatero es el gran aniquilador de las virtudes de este periodo y el catalizador de sus innegables defectos, que también los tiene.

España se enfrenta a una nueva fase por muchísimos motivos. Primero, porque el mundo lo está viviendo. Baste recordar que el propio paradigma de la globalización es cuestionado por un retorno a la tesis del fin de la energía barata. También, porque las secuelas de la gran crisis económica no están bien cerradas, y de manera particular y específica porque España tiene agotado su modelo económico y, por muchas leyes que haga, nadie ha definido todavía cuál es la nueva estrategia y cuáles son sus objetivos precisos. A esto se le añade un enconamiento del conflicto entre un laicismo beligerante y un hecho católico que sigue presente y siendo fuerte no encuentra todavía las fórmulas de transmitir su incidencia en el plano político. Para complicarlo todo todavía más, el período de Zapatero habrá dañado gravemente los cimientos antropológicos que fundamentan la sociedad y esto va a tener un coste tremendo también en el plano económico. Si ahora añadimos un nuevo conflicto civil el resultado no puede ser peor.

Por consiguiente, consideramos que es necesario que la racionalidad y el respeto, que nunca significa renuncia a las propias posiciones, impere como norma fundamental, que se eviten las exageraciones y lo que pueda significar agresión. Este respeto debe empezar hacia el propio Tribunal Constitucional, y por las personas que lo componen, pero no debe limitarse ahí sino extenderse a todos los campos, aislando a los que hacen de la discrepancia política un elemento de incivilidad y confrontación entre personas y comunidades.

La base del actual conflicto surge del hecho de que por primera vez un estatuto aprobado legalmente por referéndum está sujeto a las modificaciones que pueda introducir el Tribunal Constitucional. Nunca ha sucedido antes, y evidentemente enfrenta no dos legalidades, porque la del TC es incuestionable, pero sí dos legitimidades, la del propio TC y la del referéndum de la comunidad catalana. Ambas además presentan frentes fáciles para la crítica: en el retraso en la sentencia -la degradación por politización del más alto tribunal es tan escandalosa que no hace falta insistir en ella- y la baja participación en el referéndum del Estatuto, que no lo invalida legalmente, pero constituye una flaqueza innegable.

Todo esto nace de una falla gravísima en el sistema español que se produjo y nunca se ha tenido interés en reparar. Queremos subrayarlo porque muestra una vez más la falta de capacidad de los políticos de este país, y la insensibilidad de los medios de comunicación y de parte de la sociedad que son capaces de rasgarse las vestiduras ante un conflicto sin antes haber remediado el error que lo genera.

Porque este choque de trenes entre legitimidades no se habría producido si el Estatuto hubiera sido sometido a referéndum después de pasar por el TC. Esta era la situación que existía porque la ley orgánica del TC en su artículo 79 así lo establecía. Existía de esta manera un control previo de constitucionalidad que hubiera garantizado en este caso no someter a referéndum un texto sobre el que podían existir dudas.

Felipe González se lo cargó y nadie ha parecido nunca muy interesado en reflexionar sobre las consecuencias de este acto. Ni el propio PP cuando era oposición, antes y ahora, ni cuando ha sido gobierno, y ya no digamos los socialistas de Zapatero, que precisamente no se caracterizan por su prudencia en el arte de gobernar.

Ahora el problema existe por esa falla y también porque ha diferencia de los poderes ejecutivos y legislativos, en el TC y en el Poder Judicial los cargos que llegan a su límite temporal no cesan automáticamente. Este es otro error que debe corregirse si queremos aprender de lo que está sucediendo. Esto y abordar la cuestión por parte de todos de manera constructiva, y no hay mejor construcción posible que la de pensar en términos de bien común con el método de intentar ponerse en la piel del otro.


Editorial ForumLibertas.com

lunes, 9 de noviembre de 2009

Mártires de la Iglesia en Ruanda

Testimonios de hermanos del Camino Neocatecumenal
Enrico Zabeo



Kigali, 5 de Septiembre de 1994



Queridísimos hermanos:


La paz esté con todos vosotros. Desde hace poco más de una semana me encuentro de nuevo en Ruanda, de paso hacia Burundi. El Señor nos lo ha facilitado todo y ha abierto las puertas para que pudiésemos encontrar a los hermanos que quedan y tener noticias de los otros. Los hermanos se están recuperando poco a poco. Algunos han vivido estos tres meses de guerra escondidos, con hambre, tensión, y todo lo que esto comporta. Todos han sido marcados por la presencia del Señor a su lado.

La palabra del Señor, los salmos, los cantos de la Pascua que resonaban en su interior, les han dado ánimo y esperanza. ¡No es lo mismo vivir estos terribles acontecimientos con un poco de «sal» que da el Señor, que vivirlos sin nada! En general, en las comunidades neocatecumenales del sur, es decir, en Lungombwa, Butare y Nyanza hay muchísimos hermanos muertos; en Kigali las cosas han ido un poco mejor: a nosotros, pero sobre todo a los hermanos de la capital, les ha parecido claro que Dios tiene para ellos un diseño para los días que vendrán, en el sentido de que haber escapado y salido indemnes de esta tempestad se debe sólo a la gracia y a la voluntad del Señor, a fin de que se conviertan en sal, luz y fermento de esta ciudad y de este país. Lo cual ha empujado inmediatamente a los hermanos a buscarse unos a otros y a empezar a reunirse para las celebraciones. Dicen haber experimentado la Resurrección: haber pasado de muerte anunciada en muerte anunciada, viendo cómo la Pascua se hacía realidad, es decir, viendo la intervención de Dios que les libraba de la muerte allí donde humanamente tendrían que haber sido matados. Frescos del Primer Escrutinio y sobre todo por la celebración de la noche de Pascua, tuvieron en estas liturgias fuertes su alimento y la fuente de esperanza viva y verdadera.

En Nyanza, a pesar de que mataron a muchos, quienes sobrevivieron cuentan la Pascua: dos chicas, en situaciones diferentes, por dos veces fueron arrojadas al agujero con otros cadáveres, llenas de heridas y garrotazos, y por dos veces lograron salir de él encontrando la salvación. Otra chica, la que estuvo el año pasado en Denver murió rezando por los asesinos que la hicieron pedazos. Con ella estaba su padre, también de la comunidad, y algún hermano de carne: la madre y otros hermanos y hermanas huyeron tomando otra dirección y fueron también asesinados. De toda la familia sólo queda un chico. En Butare supimos de un muchacho del Camino al que asesinaron por no haber aceptado matar, de otro dispuesto a morir por haber escondido a dos hermanas buscadas por los asesinos.

Escuchar los testimonios de los hermanos ha sido para mí un gran consuelo. Ver la iluminación de algunos hermanos y hermanas ha sido una catequesis inigualable: hecha de acontecimientos de vida, no de palabras vacías.

Los días pasados estuvimos también en Gisenyi y en Goma. En Gisenyi pudimos encontrar hermanos, algunos están vivos, pero nos faltó tiempo material para encontrarlos. Pero también allí han matado a muchos. ¡Pensad que sólo los sacerdotes diocesanos muertos son 3l! Allí se encuentra ahora una Iglesia aparentemente destruida, golpeado el pastor y dispersado el rebaño. También aquí en Kigali y en general en el país se tiene la sensación de una gran desbandada y desilusión; ¡se había construido demasiado con los ladrillos y poco con el cemento verdadero de la fe! Ahora todos dicen que hacen falta catequesis, del Camino Neocatecumenal, también aquellos que antes nos encontraban demasiado severos por decir que en los cristianos no hay fe ni amor. Muchas personas de fuera del Camino, incluidos también obispos, sacerdotes y religiosos, han quedado como aturdidos, incrédulos e incapaces de cualquier reacción después de una tragedia tan grande. Nosotros pensamos que los hermanos que quedan, más o menos numerosos según los lugares, son el fermento bueno y nuevo que rehará el tejido de esta Iglesia y de este país.

En los próximos días todavía trataremos de ver y encontrar en alguna celebración de la Palabra y de la Eucaristía a los hermanos, antes de salir hacia Cyanguye y Bukavu, y luego a Burundi, donde esperamos concretar algo con el Arzobispo.

De todas formas, la situación, para uno que no hubiera conocido antes lo sucedido, parece casi normalizada, a excepción de algunos signos evidentes de la guerra: escombros, casas derrumbadas, etc. Pero la gente venida de Burundi, Uganda, Kenia, Zalre, ha llenado (está llenando) la ciudad; hay un aire de victoria y de novedad; pero bajo esta aparente normalidad existen vacíos enormes: unos han perdido 10, otros 15, 20, 30 o más familiares. Y estas pérdidas están haciendo sangrar el corazón, y no es el comercio u otras cosas lo que los puede curar: por eso hay necesidad de predicación, de anuncio del amor, de la misericordia y del perdón de Jesucristo. Nos espera mucho trabajo y quizá alguna persecución. Pero el Señor vela sobre nosotros y nada podrá hacernos daño.

Nos veremos el 25 de octubre, salvo imprevistos. Estamos bien. Os saludan Ignacio y Jeanne con el beso santo.

La paz.

Enrico Zabeo


Breves notas sobre la reciente visita a los hermanos que quedan de las comunidades neocatecumenales en Ruanda (25/19 – 24/10 del 94)

El Camino en su primera fase está presente desde octubre de 1989, en 5 diócesis (de 9), 8 parroquias, 19 comunidades, de las cuales una está en el Shemá y tres en el Primer Escrutinio.


Nyanza, diócesis de Butare

1ª Comunidad

— JUSTIN FURAHA, presbítero: asesinado a palos y golpes de machete el 30 de Mayo cuando, junto a otros dos hermanos, les hicieron salir de la prisión de Butare «para volver a la libertad», a través de un pasaje secundario. Apenas salieron, detrás del muro, había un grupo de milicianos (o de prisioneros mismos) esperándoles: una fosa común estaba allí al lado, los mataron.

Presbítero desde 1980, Justin había conocido el Camino Neocatecumenal en Londres, donde también hizo las catequesis con Paul y su mujer. De vuelta a Ruanda fue en un primer momento profesor en el seminario menor; luego, desde el 88 al 93, párroco de Nyanza, donde, al paso del equipo en el 89, pidió inmediatamente las catequesis. Sabía que era aborrecido por el régimen (era tutsi de familia real) y se esperaba que le detuvieran y le mataran, dada la influencia que había ejercido en Nyanza, sobre todo a través de la pastoral del Neocatecumenado. Fue un verdadero milagro que lograse en octubre del 90 evitar la prisión, después de un registro y un interrogatorio. También porque en Nyanza a las comunidades, ligadas a Justin, se les tomó un particular odio durante las masacres.

Desde septiembre del 93 Justin se encontraba en Save, primera parroquia histórica de la Iglesia en Ruanda. Cuando estallaron las masacres, en Save estaba concluyendo la catequización con la convivencia final a la que habían acudido más o menos 150 hermanos.

Carácter jovial y optimista, decidido y combativo, Justin daba ánimos a todos y decía, sobre todo en los últimos tiempos: «¡Tenemos que luchar contra el miedo, si no estamos acabados antes de tiempo!». Se libró de los asesinos y salvó a una mujer, echándose encima del grupo a toda velocidad y sacando amenazador una barra de hierro.

Las más de 150 Monjas Benebikira reunidas en Save para un curso de actualización la semana después de Pascua, amenazadas de saqueo y violencia, huyeron dispersándose y escondiéndose en las colinas. Justín afrontó a los milicianos, hizo pactos con ellos, y cuando se marcharon fue a buscar a las monjas y logró llevarlas de nuevo al convento.

Se le advirtió de que lo estaban buscando; y él se lo comunicó al Obispo, pero no pudo obtener ayuda a causa de la situación tan deteriorada. Cogido preso bajo la mirada de sus hermanos mientras salían del refectorio después de comer, fue conducido a la prisión de Butare. Pidió a los hermanos el breviario y les escribió que estaba lleno de alegría porque podía rezar mucho por ellos; este hecho le hacía sentirse en comunión con todos y le hacía feliz.

Esperamos poder recoger algún manuscrito de Justin y la nota que les escribió a sus hermanos durante la prisión.

Teniendo presente cómo lo he conocido siendo su catequista y hermano en el presbiterado, creo que Justin murió como un mártir. Me lo sugiere el hecho de que, hablando con el seminarista Rornain, a quien confiaba las llaves y los «secretos» de la parroquia antes de ser llevado por los militares de paisano, y con quien se había confiado particularmente en aquellos últimos días en Save, Justin dijo: «Ha llegado la hora: el río llega al final de su curso; ¡ahora ya no sirve luchar! ». A este seminarista le he pedido que redacte un relato detallado de los últimos días de Justin y que nos lo mande.

Justin siempre nos había acogido y alojado en Nyanza y nos había ayudado con gran generosidad; amaba sinceramente el Camino Neocatecumenal, sobre todo por lo que le había ayudado a él. ¡El Señor le ha dado el céntuplo!

— JEAN-BAPTISTE y BERNARDETTE: matrimonio responsable. Los primeros asesinados en Nyanza. Su casa echada por los suelos. Los soldados y los milicianos se ensañaron con ellos que, como responsables de la ª Comunidad, personificaban en Nyanza el Camino Neocatecumenal.

El 22 o 23 de Abril, a Jean-Baptiste y Bernardette les hicieron salir de casa y les molieron a palos. Mientras le golpeaban, Jean-Baptiste gritaba: «¿por qué me hacéis esto?, ¿qué mal he hecho?». Recuerda la Pasión. Bernardette en cambio callaba, y a cada golpe hacía correr una cuenta del rosario. En un momento de pausa Jean-Baptiste intentó escapar al bosque vecino, pero los tiros le cortaron el paso. Lo cogieron y lo apalearon de nuevo; a continuación se le hizo bajar con Bernardette al matadero y allí acabaron con ellos a golpes de machete y se les echó en la enorme fosa común excavada al lado.

Hago notar que al matadero fueron conducidos también muchos otros hermanos de Nyanza. En sintonía con Isaías 53. Subrayo el ensañamiento contra los hermanos de las comunidades acusados de reunirse de noche (¡las celebraciones!) para tramar contra el régimen a favor de los rebeldes del Frente Patriótico. Era naturalmente un pretexto; uno de los hermanos, Augustin Nyamurinda, intentó en vano deshacer ante el comandante de la gendarmería y el vice-prefecto de Nyanza.

Un joven hermano, Innocent Habyarimana, superviviente de las masacres junto a su mujer Eugénie y su niña, nos contaba que durante su fuga había oído a los milicianos, también ellos fugitivos de Nyanza, contar admirados el modo en el que los hermanos de las comunidades habían muerto. A los milicianos les había chocado la dignidad y serenidad con que los hermanos afrontaban la muerte: de manera totalmente distinta a los demás. Los hermanos, de hecho, se entregaban sin resistencia, sin desesperarse, sin insultar y sin odiar. Y esta actitud, que ciertamente no significaba la ausencia de miedo, era propia también de los hijos pequeños de los hermanos: los niños, en efecto, a pequeños pasos, la cabeza baja, la manos cerradas, los brazos cruzados sobre el pecho, afrontaban la muerte atroz junto a los padres. A éstos los milicianos, burlándose de ellos, les gritaban: «Os han enseñado bien en vuestras reuniones nocturnas la disciplina (militar) para afrontar la muerte».

Volviendo a Jean Baptiste y Bernardette, de sus 15 hijos, algunos de ellos adoptados, los más pequeños se salvaron porque estuvieron escondidos en un primer momento en casa de un matrimonio de hermanos Twa (pigmeos), Anastasia y Joseph, y luego en el orfanato de los Padres Rogacionistas bajo nombre falso. Los hijos mayores fueron asesinados casi todos. Una hija, Rosina, de 16 años, de la 2ª Comunidad, fue golpeada por dos veces, un proyectil le atravesó el hombro, creyeron que estaba muerta y fue arrojada a la fosa, y salió de ella rodeando durante largas horas, en la noche, la ciudad, entre indecibles sufrimientos y miedos, escondiéndose luego junto a algunos conocidos y finalmente en el orfanato de los Rogacionistas.

— HERMANA FRANÇOISE: superiora de la comunidad local de las Benebikira, catequista valiente. Normalmente, la noche antes de dar una catequesis del Camino, no dormía y hasta vomitaba a veces lo que había comido, a causa de la tensión. Siempre enfermiza, se transformaba cuando daba catequesis y a la gente le impactaba mucho su predicación.

Hecha pedazos el 24 de Abril por la tarde y dada por muerta, fue arrojada con otra hermana sobre un montón de cadáveres en un agujero muy profundo. Durante 3 días se oyeron sus lamentos. En vano las monjas supervivientes, ancianas y miedosas, trataron de sacarla fuera lanzándole una cuerda: a mitad del agujero no podía más, también por culpa de las fracturas y de las heridas de los brazos. Las hermanas recurrieron entonces a la gendarmería que, en vez de enviar a los socorristas, envió a los milicianos, quienes lanzaron piedras al agujero, acabando con la hermana Françoise y cerrando la fosa con tierra.

La hermana Françoise estaba muy ligada al Camino Neocatecumenal y por eso había luchado testarudamente con sus superioras mayores que querían cambiarla, consiguiendo siempre, al final, quedarse en Nyanza, haciendo el camino.

Pensando en su debilidad física y personal hay que exclamar: ¡verdaderamente el Señor es la fuerza de los que no tienen fuerza, Él da a los débiles la fuerza del martirio!

Una hermana de Nyanza prometió hacernos llegar testimonios seguros sobre el modo en que murió soeur Françoise. En realidad les hemos pedido a todos los hermanos supervivientes de Nyanza que nos hagan llegar testimonios seguros, verdaderos, auténticos sobre el modo en que murieron sus hermanos de comunidad, testimonios que puedan confortar y edificar la fe.

— (MARIE-) GRACE UWERA, Gráce para los hermanos, 25 años, profesora, catequista. Guapísima muchacha, entra en el Camino en la primera catequización de octubre del 89. Era ya su quinto año de Camino y tenía experiencia de bastantes catequesis, tanto con el primer como con el segundo equipo de catequistas de su comunidad. El año pasado vino a Denver, unida al grupo de los jóvenes de París. Quien la conoció en aquella ocasión (Danielle) hacía notar cómo aparecía clara en Gráce una llamada del Señor. En «Fort Collins», Gráce había respondido con alegría a la llamada vocacional, aunque pensaba más bien en una llamada a la itinerancia.

Gráce nos había echado una mano importante en la traducción de las catequesis iniciales en Kinyarwanda (ahora, escapando, hemos perdido todo: la traducción y los diskettes en los que estaban grabadas), siempre había aceptado gustosamente acompañar a su equipo en las catequesis fuera de la parroquia (en Gakoma, a 45 Km. de Nyanza, en dos ocasiones), con los riesgos y las molestias consiguientes: viajar en la parte trasera de la camioneta expuestos al frío y a la lluvia, la inseguridad de la noche (una noche en la que acompañé al equipo para ayudar con las confesiones en la penitencial, a la vuelta, ya tarde, topamos con dos guardias armados apuntándonos con el fusil y cargando para disparar; grité con toda mi voz: ¡quietos! ¡somos nosotros!... pero ¡qué miedo!) pagarse ellos mismos el alquiler de un coche que les llevase y les trajese, la gasolina, etc. Gráce nos había obedecido en lo referente a una decisión que debía tomar respecto a un chico francés que andaba detrás de ella después de Denver.

Por lo menos en tres ocasiones le he pedido al padre Bosco y a Héléne en el convento que me contaran todo lo que sabían de la muerte de Gráce. El relato, tan simple y bonito, es digno de los mártires de la primitiva Iglesia, a los que no tiene nada que envidiar, y convergen en un punto: Gráce murió pidiendo a Dios por sus asesinos.

Después del 6 de Abril, día del derribo del avión presidencial y del comienzo de las masacres, Gráce se refugió durante la noche junto a un matrimonio hutu de su comunidad, Michel y Berthilde, el matrimonio que vino a Roma para la convivencia de los Obispos de Africa. más tarde, no encontrándose ya segura allí, dormía con sus padres y sus hermanos, fuera, al aire libre, escondidos, para evitar ser sorprendidos en casa. Cuando llegaron los asesinos se fugó con su hermana Letizia, de 20 años, de la segunda comunidad, llevando consigo la Biblia. Sus padres y sus hermanos más jóvenes escaparon en otra dirección. Todos fueron apresados y asesinados. De la familia de Gráce queda sólo un muchacho, Delphin, de 18 o 19 años, que está en la tercera comunidad si no me equivoco. Atrapada por los milicianos, Gráce fue llevada a un puesto de control en el que se hacían las ejecuciones y donde estaba la fosa común. Antes de ser asesinada pidió un tiempo para rezar. Dijo a sus asesinos: mundekere akanya, nisabire nkabasabira: «dejadme un momento para rezar por mí y también por vosotros». Cogiendo la Biblia la abrió (¿al azar?), leyó, rezó, y después se dirigió a los asesinos diciendo: ímoneho mugire icyo mushaka!: «ahora haced lo que queráis». Y ofreció la cabeza. Parece ser que fue golpeada en primer lugar con un golpe de azada (¡todos los utensilios servían para golpear y matar!) sobre la cabeza, y luego acabaron con ella a golpes de machete. Oyendo contar su martirio me venía a la mente el de sor Ariwarite Negapeta Clementine, de Zaite, muerta en Isiro a manos de los Simba en el 64, muerta rezando y perdonando a sus asesinos...

— MATTMEU, vicepárroco, 68 años, sacerdote desde el 56, en Nyanza desde el 87, siempre muy acogedor con respecto al equipo (nos llamaba, exclamando con énfasis, con los brazos abiertos de par en par, «los apóstoles itinerantes»), respetuoso con las comunidades y con la pastoral de Justin. Siempre le he oído hablar bien del Camino Neocatecumenal. En la última catequización que se estaba terminando en Nyanza, era él quien seguía al equipo durante las catequesis en nombre del párroco. No quiso abandonar la parroquia el 23 de Abril al comienzo de las masacres en Nyanza. Acogió al militar que fue a capturarlo para matarlo vestido con la sotana, llevando casi procesionalmente el Evangelio (o la Biblia o el Breviario). El militar le precedía llevando el fusil a la espalda, el cañón apuntando hacia atrás. Caminaba el padre con dignidad y solemnidad: ¡sabía a lo que se enfrentaba! Tras pasar una puertecilla que conducía al exterior del recinto de la parroquia, a un bosquecillo, salió un primer tiro que hirió al padre Matthieu, luego el militar se dio la vuelta y terminó con él de un segundo tiro.

Después de haber vivido en Nyanza, en la parroquia, bastante tiempo, puedo testimoniar la fidelidad y el amor al sacerdocio del padre Matthieu, así como su gran humildad en el sacramento de la reconciliación, para el cual recurría a mí con frecuencia.


Conclusión sobre Nyanza: Cuando reunimos de nuevo a los hermanos supervivientes de Nyanza, contamos 51 entre las seis comunidades. Alguno provenía incluso de la catequesis que estaba finalizando en la parroquia.

Fuimos a buscar a los hermanos a las colinas de Nyanza, a las callejas de los barrios, según las indicaciones que habíamos tenido de posibles supervivientes.

Nyanza nos ha dejado la impresión de una ciudad espectro, fantasma, desierta. La habíamos conocido llena de vida, llena de gente en el mercado, en la parada del taxi-bus, en la parroquia, etc. Ahora, después de las masacres, estaba casi desierta, Por todas partes un gran silencio. Aquí y allá algún vestido a jirones, algún zapato abandonado por los muertos o por quienes escapaban.

Las caras, pocas, encontradas nos eran desconocidas. Muchas casas de los «tutsis» derruidas.

En nuestra primera visita a Nyanza encontramos sólo a 5 o 6 hermanos, felices y sorprendidos de vernos; creían que habíamos muerto, porque oyeron que habíamos escapado por la colina de Kigali a pie y que habíamos perdido contacto con los hermanos de Kigall que nos alojaban y que no habían vuelto a vernos.

La mañana antes de dejar Nyanza di una vuelta durante dos horas por los barrios de la ciudad. Escombros, destrucción, silencio. Tampoco la parroquia había empezado a alojar al nuevo párroco designado, Bosco. Los domingos todavía no se celebraba la misa; se hacían sólo celebraciones penitenciales o, más bien, vía crucis... con la finalidad de reconciliar los ánimos...

La gente que viene a instalarse a Nyanza viene de fuera, quizá incluso de fuera del país: de Uganda, de Burundi...

Nyanza era la antigua ciudad real, capital del reino, y por eso estaba habitada por muchos «tutsis»: eso explica el gran número de gente allí masacrada.

Las comunidades estaban formadas por hermanos de las dos etnias, es más, había algunos hermanos baTwa (pigmeos). Sabemos que algún hermano «hutu» está refugiado en Zalre, en Bukavu y los alrededores. Entre ellos: Michel y Berthilde, a quienes sobre todo Ignacio, pero también yo, alojamos alguna vez; Augustin Syamurinda y Scholastique, quienes escondieron y libraron de la masacre a algunos «tutsis», a pesar de que sus hijos mayores hicieran un gran daño.

Tenemos en esencia un batallón innumerable de hermanos que rezan por nosotros y por el Camino Neocatecumenal. TE MARTYRUM CANDIDATUS LAUDAT EXERCITUS ......



Cyangugu - Parroquia de la Catedral

Había dos comunidades: una más numerosa en la catedral misma y otra en un barrio cerca del aeropuerto. Cyangugu está de frente a Bukavu, en el extremo sur del lago Kivu, donde corre el río Rusizi que desemboca en el lago Tanganika en Bujumbura.

En Cyangugu sólo unos pocos hermanos muertos, 5 ó 6. En el campo de prófugos de Nyarushishi, donde estuvieron acampados los refugiados supervivientes del estadio de Cyangugu, encontramos algunas hermanas: 3 que quedaron viudas y 4 chicas: Alphonsine, Léotalie, Françoise, etc. Las que primero nos vieron llegar en una camioneta de la ONU que nos había recogido en autostop iban repitiendo: «Dios nos visita como a Abraham, nos visita con sus tres ángeles, como visitó a Abraham». i Fue algo muy conmovedor!

En medio de una extensión de carros blindados, las tiras de plástico blanco y azul de las tiendas, entre una marea de gente pequeña y grande, nos sentimos acogidos con alegría, estupor y reconocimiento. Las hermanas nos llevaron, dando una gran vuelta, por las tiendas para buscar a las demás. Durante dos horas largas estuvimos con 10 hermanas bajo la tienda escuchando y respondiendo a sus numerosas preguntas.

Eran de una comunidad joven, nacida en el verano del 93. Nos dijeron enseguida que escapando de las colinas se habían preocupado de encontrar sobre todo la Biblia y el Léon-Dufour (más de 80 temas traducidos en Kinyarwanda) y que siempre habían preparado y celebrado la Palabra. Refugiado con ellas había estado un chico de Nyanza, de una comunidad (la tercera, creo) más antigua que la suya, pero siempre en la fase del precatecumenado. Ayudadas por él y con él, habían hecho todo regularmente y con alegría. Impresionante constatar que no proferían palabra alguna de tristeza, de rabia, lamento o murmuración. Y sin embargo, desde hacía ya 6 meses no tenían nada y comían granos de maíz con Judías cocidas, ¡y sólo eso! La Palabra las saciaba. Nos impresionó verdaderamente su alegría.

Alphonsine, la mayor, a quien le habían matado marido, hijos y otras personas queridas, nos hizo, entre otras, una pregunta: «Nosotros conocemos a los asesinos de nuestros seres queridos, están todavía allí en las colinas, son nuestros vecinos, los conocemos bien: ¿podemos denunciarlos a los soldados del Frente Patriótico? ¿No es justo hacerlo?». A lo que Ignacio, previniendo mi moralismo de cura, respondió inspirado: «Nosotros no tenemos respuestas humanas propias sobre esto. Pero hay una respuesta que viene del Señor...». «Sí, la de perdonar y amar a los enemigos. Pero no es fácil... ¡pero es la verdad!». Y fue una alegría recordar de nuevo con ellas el Kerigma, la misión de la Iglesia, las catequesis de la convivencia final sobre el sermón de la montaña. Después de todo esto Alphonsine, radiante, exclama y repite: «Sí, ésta es la verdad, ésta es la verdad», como para subrayar que no puede haber otras verdades para ella y sus compañeras y como para decir que se esperaba de nosotros precisamente esta respuesta, como confirmación de que el camino que sigue no es un engaño sino la verdad.

Dos horas largas animadísimas y llenas de alegría, serenidad, gran consuelo y agradecimiento al Señor. Aun no teniendo nada, ¡lo tenían todo! Ninguna nos pidió nada como dinero o cosas similares. Es más, esto fue para mí un signo, también en las otras comunidades: nadie pidió dinero, cosa en cambio normalísima si nos hubieran identificado con el clásico misionero extranjero. En cambio, ¡hermanos entre hermanos! Signo de que ha nacido un nuevo tipo de misión, de evangelización, de misionero.

Dejamos el campo de refugiados por la tarde, bajo la lluvia, acompañados por las hermanas hasta los confines del campo, ante los ojos visiblemente curiosos de los cascos azules que presidían el campo. Se habrán preguntado: ¿pero quiénes son estos extranjeros blancos?

El día siguiente era domingo, el 16 de octubre. Después de la misa en la catedral encontramos a otros hermanos. Entre ellos Vedaste, que arriesgó la vida varias veces bajo las amenazas de los milicianos porque iba a visitar a las hermanas «tutsis» al campamento, siendo él «hutu», ayudándolas con alimento y otras cosas. Una vez un militar le empujó hasta el borde de la carretera apuntándole el fusil contra la frente... pero sin hacer salir la bala.

También entre ellos Faustin, el responsable. Nos contó que los militares fueron a buscarlo para obligarlo a unirse a las milicias en las masacres. Faustin, llamando a la mujer y a los hijos, hizo pública profesión de fe diciendo: «Deseamos ser cristianos y no queremos hacer nada contra la ley de Dios; no queremos hacer daño a nadie, ni yo, ni mi mujer, ni mis hijos. Aquí estamos todos. Haced de nosotros lo que queráis, pero ninguno de nuestra familia, ni yo, ni mi mujer, ni mis hijos, haremos algo que esté mal». Ante lo cual el soldado le marcó la mejilla izquierda con la bayoneta (se aprecia una cicatriz vistosa) y le golpeó en las manos y en los brazos con la culata del fusil. A Faustin no lo mataron, pero, casi por despecho, debajo de su casa se abrió una enorme fosa común y Faustin fue así testigo de las numerosas ejecuciones diarias. Sabemos que otros muchos hermanos de Cyangugu están refugiados en el vecino Zalre, en Bukavu y en los alrededores...


(Traducido del italiano por Fernando Rodríguez de la Torre)

(Notas aclaratorias de Enrique Bonete Perales)



(Artículo de la revista internacional de teología
Communio, nº 5 del año 1995, pags 477-488
Ed. Ediciones Encuentro, S.A.)


martes, 3 de noviembre de 2009

13 razones para pedir el voto negativo del PNV

El presidente de E-Cristians al pedir el voto negativo del PNV, plantea que “este no es un debate aborto sí, aborto no, sino sobre una ley concreta”.

A continuación, Miró i Ardèvol pasa a exponer en el escrito las razones de su petición, que se pueden resumir en estas 13 cuestiones:



1. “Los plazos. Desde un punto de vista jurídico, es dudosa –creo que indemostrable- la constitucionalidad de los mismos, de acuerdo con la sentencia del TC de 1985”.

2. Incremento de abortos. “En 1990 el número de casos de aborto alcanzó los 37 mil, poca cosa en términos europeos, pero en el 2008 alcanzaban la cifra de 122 mil”.

3. Sangría demográfica. “De una cifra inicial de 8,5% abortos por cien nacimientos, se ha pasado casi a uno de cada cuatro, el 23,5% en el 2008. Una sangría demográfica insostenible dado el envejecimiento de la población, que ocasionará la quiebra del sistema público de pensiones”.

4. De espaldas a Europa. “España sigue el camino inverso al de Europa y Estados Unidos. Mientras en estos países se reduce o aumenta poco el aborto, en España crece, hasta el extremo que ahora el 66% del aumento europeo de abortos es debido a los casos que se producen en España. En sólo la última década, el aborto ha crecido en España en un 60% mientras que en el Reino Unido lo hacía en un 9%, y en Francia en un 5%. Italia, otro país que como España se incorporó tarde a esta carrera, disminuía en un 1% sus cifras, mientras que en Alemania la caída alcanzaba el 11%”.

5. “Paraíso del turismo del aborto”. “La causa de esta anomalía la refiere el propio Consejo de Estado en su dictamen sobre el anteproyecto de ley sobre el aborto, al calificar la situación como de ‘aborto libre’ y ‘paraíso del turismo del aborto’”.

6. Lucrativo negocio. La anterior situación “tiene su razón de ser en el hecho de que esta práctica se haya convertido en un lucrativo negocio de clínicas privadas, que practican el 97% de los mismos [...] La nueva ley servirá únicamente para blindar jurídicamente la actividad de las clínicas, seriamente preocupadas después del ‘caso Morín’. En estas condiciones, una ley de plazos no tiene nada que ver con el modelo europeo”.

7. Incumplimiento de la ley. “Desde un punto de vista de las políticas públicas, un fenómeno social indeseado debe abordarse con medidas disuasorias y preventivas, y esto para decirlo con brevedad, significa dotar de una reglamentación a la normativa vigente, velar por su cumplimiento”.

8. Ayudas para abortar, no para las madres. Es necesario “establecer asesoramiento y ayudas públicas a las madres. España, a diferencia del resto de países de Europa, carece de tales ayudas, que sí existen para abortar”. Además, cuando se utiliza el modelo europeo, “siempre va acompañado de comisiones que informan a la mujer; en el caso alemán e italiano esta información se hace bajo el imperativo legal de presentar la maternidad en términos positivos y favorables. Nada de esto sucede en la ley española”.


9. Sin conocimiento paterno. “No creo necesario insistir sobre el aborto de menores de 16 años sin conocimiento de los padres”.

10. Ley eugenésica. “Carácter radicalmente eugenésico de la ley”.

11. Educación sexual. “Mal planteamiento de la educación sexual”

12. Comités clínicos. “Discriminación e inconstitucionalidad de los comités clínicos”. Estos tres últimos puntos están “establecidos en el dictamen del Consejo de Estado”.

13. Libertad absoluta para abortar. “Finalmente, no es un dato menor que la memoria de acompañamiento de la ley diga que no generará más gasto, lo que constata que los defectos estructurales de la actual situación de libertad absoluta para abortar se mantendrán, solo que más protegida legalmente”.


Miró recuerda al PNV que el total de abortos en España “es una cifra tan desmesurada que debería haber disparado todas las alertas, pero sucede todo lo contrario: un gobierno incapaz de afrontar la crisis económica se saca de la manga una nueva ley del aborto que empeorará la situación”.

Asimismo, el presidente de E-Cristians concluye la carta denunciando que Cataluña, y por extensión España, “no puede permitirse una situación tan anómala donde el aborto esté primado y la maternidad marginada”.





II/XI/MMIX

FòrumLibertas.com

martes, 23 de junio de 2009

Das Kapital

"Das Kapital ist nicht ein Übel bei sich sellst, das Übel berücht sich auf einem schlechten Gebrauch davon", sagte Gandhi über des Geldes und, ich bin einverstanden damit. Aber, warum glaube ichdas? Die Antwort ist einfach.
Alle Menschen wissen, dass Geld notwending um zu leben ist. Das ist dem ungleicher zuflucht der ganzen Welt. Es venursacht Armen und Reichen, Wunschen und Täuschungen; Gerz. Jemand sagt, dass Geld auch die Glück gibt. Ist es die Wahrheit? Oder ist etwas anderes? Armut wird es immer in der Welt geben aber Geld verdienen oder verlieren wird den Personen nicht mehr oder weniger glücklich machen. Jeder, dass weniger wünscht, kann glücklich sein.
Das ist die einfachste Antwort.

L.S.R.

jueves, 28 de mayo de 2009

La funció de Déu en el nostre coneixement

Descartes afirmava que Déu és una garantia per assegurar-nos que el nostre coneixement és segur i fiable. Però abans de tot hem de saber a què ens referim quan parlem de Déu. ¿Qui és aquest o això de que parla Descartes que ens ha d’assegurar el coneixement? Aquest Déu del que parla Descartes és el Déu Judeocristià, el qual ens ha estat molt útil pel nostre coneixement.

Durant tota la història de la humanitat, els homes, en el seu procés de recerca de Déu, han tingut moltes i diferents creences espirituals i supersticioses, cosa que els condicionava enormement en la seva manera d’actuar, ja sigui per por a que aquests esperits s’enfadessin o per intentar guanyar-se’ls i ser els més afortunats del poblat. Des que sortia el sol fins que es ponia, tot eren rituals i sacrificis per fer feliços als deus i que no s’enfadessin enviant als homes càstigs i coses dolentes, com ara malalties, morts, males collites, etc. Això va significar un notable impediment en l’evolució humana cap a la seva busca i recerca de la veritat i del coneixement.

Però en un moment de la història, ja no és l’home el que busca a Déu fent-li sacrificis i adorant-lo, sinó que és Déu el que va a buscar a l’home i es manifesta per mitjà d’un jueu anomenat Jesús de Natzaret, que anuncia un únic Déu, aquell ja anunciat abans pels profetes hebreus. I aquest Déu ja no accepta sacrificis, sinó que és ell mateix el que es fa sacrifici per nosaltres en una creu. Aquí és on es manifesta l’Amor total de Déu cap a tots els homes, i es constitueix l’Església de Déu, que és el seu poble. Esdevé un moment de la història en que ja no hi ha esperits ni supersticions que atemoreixin a la gent, tots els esperits i fullets del bosc queden superats i vençuts per Jesucrist i representats en un sol Déu que no ens jutja i castiga, sinó que ens estima a tots per igual; siguem esclaus, homes lliures, servents, nobles, pagesos, etc., i independentment dels actes que fem, de com actuem, ja que només pel fet de ser essers humans ja som considerats fills de Déu.

Aquest és un pas més cap a la recerca del coneixement, però sempre sota la llum del Crist, que és considerat el Camí, la Veritat i la Vida. Una gran part dels filòsofs i científics dels últims temps han estat sota la influència d’aquest Déu Judeocristià, inclòs aquest matemàtic i filòsof anomenat René Descartes. Així doncs que es considera que la filosofia, en aquest temps, a estat al servei de la teologia.

D’altra banda encara podem anar més lluny en la història, fins als grecs, filòsofs no condicionats per la figura d’aquest Déu, i que tenien una gran fe i creença en l’omnipotència de la raó humana. Aquí hi podem trobar una figura important, la de Plató, que a conseqüència de la seva creença en el poder absolut de la raó, deia que el nivell més baix en el coneixement humà era el que es basava en els sentits i en el món material, deixant de banda tot allò d’àmbit racional. Això també va suposar un gran impediment en l’evolució de tot aquell coneixement d’àmbit pràctic, el qual ara l’anomenem coneixement científic i tecnològic, i que avui en dia és un dels més tingut en compte.

També podem anar fins a l’altre extrem dels pensadors filosòfics no influenciats per aquest Déu, com són alguns dels empiristes anglesos, amb la figura referencial de David Hume, el qual deia que tot coneixement possible és aquell que rebem per mitjà d’impressions que provenen del món material, totes les demés idees que tenim són imaginacions nostres i no existeixen, inclús la relació de causa-efecte que nosaltres atribuïm al funcionament de la realitat. De manera que tot allò d’àmbit racional i matemàtic, Hume ho descarta per falta d’impressions provinents de la realitat, fins al punt de posar en dubte l’autenticitat del coneixement adquirit científicament.

Enmig de totes aquestes postures hi trobem les de tots aquells filòsofs i pensadors, que molt sovint són també científics, que no només estan sota la influència d’aquest Déu, sinó que sovint hi tenen una gran relació tant espiritual com religiosa.

Aquí hi podem trobar en Copèrnic, que era un clergue catòlic que va dedicar el seu llibre de l’heliocentrisme al Sant Pare, també en el calendari que actualment utilitzem que és l’anomenat calendari gregorià, ja que fou promulgat per un Papa -Gregori XIII- el qual va fer posar a treballar tots els astrònoms i matemàtics més destacats d’aquell temps per aconseguir-lo. El mateix Galileu va ser sempre un catòlic devot, dues filles del qual es van fer monges. Un dels majors astrònoms italians del segle XIX va ser un sacerdot jesuïta. També podem pensar en el pare de la genètica moderna, Gregor Mendel, que era un monjo caputxí, també en l’actual teoria del "Big Bang" que va ser formulada per un sacerdot belga, en les universitats, que són un invent de l’Església, en un tret característic de la nostra cultura com és l’horari diari amb el que organitzem el que farem durant el dia, que fou dissenyat per Sant Benet per a la vida monàstica. En Blaise Pascal, Spinoza, Leibniz, Berkeley, Kepler (conegut per les lleis de Kepler del sistema gravitatori), Max Planck, Immanuel Kant, fins i tot Isaac Newton, els escrits religiosos del qual constitueixen més de la meitat del seu treball escrit complet i aquests escrits mostren que el seu treball teològic fou cuidadosament planejat i sovint relacionat amb la seva feina en matemàtiques i física, y finalment, entre molts altres, també hi podem trobar el mateix Albert Einstein, la gran figura de la ciència dels últims temps, el qual va ser un gran jueu creient i practicant, que se’l coneix per la frase, “darrere de totes la portes que obra la ciència sempre s’hi troba Déu”.

El fet de creure en aquest únic Déu, generava una sèrie d'avantatges respecte les anteriors postures esmentades, ja que hi ha la creença en una Veritat i en el seu possible coneixement. A diferència de Hume, hi té lloc l'acceptació d'una sèrie de lleis que regeixen la Natura, causa-efecte, a causa de l’existència d'un creador, i d'altra banda també ens trobem amb l'acceptació del coneixement empíric mitjançant els sentit, indispensable per avançar en el coneixement de la realitat, que es contraposaria amb Plató. Finalment també ens trobem davant de l'acceptació de la raó humana, la relació entre raó i fe plantejada per Sant Tomàs d'Aquino, que supera tot el que són supersticions, màgia, religions fonamentalistes, etc.

Amb tot això podem observar que la ciència no considera a Déu com a garantia de coneixement, tal i com deia Descartes, però cal reconèixer que la majoria de les aportacions de la visió judeocristiana avui en dia continuen vigents en una unitat: l'acceptació del coneixement empíric, de la raó i de la possibilitat de buscar lleis naturals (ciència actual). Per contra, l'existència de la veritat és qüestionada avui, ja que des de la postura de John Stuart Mill s'ha passat a parlar d'utilitat, però tot hi així, des d’aquesta posició utilitarista, també es pot observar que la figura de Déu, d’aquest Déu únic, el judeocristià, té i ha tingut una gran funció en el nostre coneixement, perquè simplement en el fet d’haver-hi cregut durant aquests anys, a estat molt útil per avançar enormement en el nostre coneixement tant teòric com pràctic, tant filosòfic com científic, ja que entre altres coses, hem apartat del nostre vessant espiritual tota superstició que ens impedeix avançar cap a la veritat i el coneixement, cap a Déu.

Samuel Segura i Renau

martes, 26 de mayo de 2009

Carlota

lunes, 25 de mayo de 2009

Entrevista a Mercedes Aroz

Entrevista a Mercedes Aroz

La veterana socialista Mercedes Aroz acaba de anunciar que abandona el partido socialista catalán, del que fue cofundadora, a causa de la propuesta del Gobierno español sobre el aborto.

Para la ex senadora, el Anteproyecto aprobado en el Consejo de Ministros el pasado 14 de mayo, despenaliza el aborto y atenta contra el ser humano en el primer estadio de su vida.

En la siguiente entrevista concedida a ZENIT, Mercedes Aroz pide una revisión de legislaciones que no garantizan efectivamente el derecho a la vida del ser humano desde su concepción.

Esas legislaciones --señala-- “provienen del siglo pasado, cuando los conocimientos científicos sobre el inicio de la vida no eran tan evidentes”.

¿Cuáles han sido las razones que le han llevado a dejar el partido que ayudó a fundar y en el que llevaba 33 años como militante?

Mercedes Aroz: Cuando me retiré de la política activa en 2007, con la renuncia a ostentar todo cargo de representación al finalizar mi compromiso de senadora por Barcelona, mantuve la afiliación al Partido Socialista y ahora he dado el paso de darme baja del partido.

Es una decisión que no ha sido fácil, pues han sido 33 años de militancia y participación activa en el proyecto socialista.

Es una decisión vinculada a la nueva regulación del aborto en España que impulsa el Gobierno, que supone su despenalización, y que me ha llevado a romper el último lazo que me unía al socialismo.

Mi discrepancia con las políticas del socialismo radical del Gobierno y del Partido Socialista es completa, desde la ética cristiana y desde la defensa de los derechos humanos.

Y, en este sentido, he querido despedirme trasladando al Partido en la carta que he dirigido al Primer Secretario una breve reflexión sobre esta cuestión, la cuestión del aborto como vulneración de los derechos humanos.

Pues a la luz de los actuales conocimientos científicos, que nos dicen que desde la concepción existe un ser humano con su identidad genética propia que mantendrá toda su vida, el aborto atenta contra el ser humano en el primer estadio de su vida.

Es, por tanto, algo más que una cuestión de conciencia moral, va en contra de los derechos humanos, el primero de los cuales es el derecho a la vida.

El ser humano debe ser protegido jurídicamente con independencia de la fase en la que se encuentre, es una cuestión de ética y de civilización.

Por ello, desde una posición progresista hay que defender la revisión de legislaciones existentes en distintos países que provienen del siglo pasado -cuando los conocimientos científicos no eran tan evidentes- que no garantizan efectivamente este derecho del ser humano desde su concepción.

Esta garantía es imprescindible para avanzar en el verdadero progreso humano. Las generaciones futuras nos juzgarán sobre esto.


¿Por qué ha decidido abandonar toda actividad política?

Mercedes Aroz: Por razones que surgen de la discrepancia profunda desde mi actual compromiso cristiano con las políticas del Gobierno socialista, muy especialmente con respecto a las que conciernen a la vida humana y la familia.

Unas políticas que se iniciaron en la pasada legislatura y continúan en la actual con el proyecto de despenalizar el aborto.

Como ya dije en su momento, esta discrepancia, que me llevó a no apoyar determinadas Leyes cuando era senadora, me impedía continuar representando al proyecto socialista.

Este proyecto sigue la línea del socialismo radical y choca frontalmente con la ética y los valores del cristianismo, pero también, de una forma más general, con valores profundos del conjunto de la sociedad española.

Porque estamos asistiendo a una política dirigida al cambio de la conciencia social, que incide negativamente sobre valores fundamentales de la sociedad, como es el respeto y protección del derecho a la vida, y sobre instituciones valiosas como la familia, y que produce una grave división social en nuestro país.

En consecuencia se imponía la decisión de retirarme de la política activa, y ahora he considerado necesario romper el último lazo que me unía al socialismo como afiliada y formalizar mi baja del partido.

Ni pasivamente con mi afiliación podía respaldar la regulación del aborto que se pretende.


¿Resulta difícil la actuación de los cristianos en el ámbito político?

Mercedes Aroz: Sí, sin duda resulta difícil.


¿Por qué?

Mercedes Aroz: Porque ningún partido responde totalmente a la identidad cristiana, y los políticos cristianos debemos ser coherentes con los principios y valores que guían nuestra vida y que proponemos a la sociedad.

Ello implica, por tanto, mantener la autonomía con relación a los partidos, pero al mismo tiempo, éstos exigen a sus miembros, y especialmente en cargos parlamentarios, disciplina de voto.

Por eso, el conflicto puede ser importante cuando estén en juego leyes contrarias a la dignidad de la persona y los derechos humanos, a las que hay que oponerse.

El tema de la autonomía de los cristianos respecto a los partidos políticos es de gran calado.

Porque si no se mantiene, y el político cristiano se supedita a los intereses del partido en cuestiones fundamentales como las que he mencionado, se convierte en legitimador de su acción.

Además, se da el agravante de que puede ser utilizado, con la antigua táctica del divide y vencerás, para debilitar no a la Iglesia o a su jerarquía, sino al cristianismo.

La supeditación no es el camino para proponer valores cristianos y contribuir a los proyectos de la sociedad desde nuestra propia visión del mundo.

El político cristiano está llamado a ser conciencia crítica en su militancia y en su acción pública cuando sea necesario.


En estos momentos, en España y en Europa, ¿alguna opción política merece su confianza como católica?

Mercedes Aroz: Hay que partir de la base, como ya he señalado, de que no hay partidos políticos que respondan íntegramente a la identidad cristiana.

Además considero que es una utopía creer que un partido que la recogiese aglutinaría todo el voto católico, pues existe legítimamente entre los cristianos el pluralismo político.

Unos ponen el énfasis en unas cuestiones u otras, sean las cuestiones socioeconómicas, la familia, la ecología, la educación, etcétera.

Pero sí hay momentos en que los cristianos debemos valorar muy especialmente en qué partido depositamos nuestra confianza, y éste es en España uno de esos momentos.

Porque, como decía antes, estamos asistiendo a unas políticas y reformas del partido en el Gobierno que no redundan en el bien común.

Por tanto, considero que el voto católico debería dirigirse hacia partidos que defiendan el humanismo de raíz cristiana desde el reconocimiento y respeto al pluralismo de nuestras sociedades.

Partidos que también tengan el compromiso de trabajar para fortalecer unas bases éticas comunes que contengan los valores fundamentales del hombre, y por una convivencia integradora.

En el momento actual, en España esto es una gran necesidad y un gran reto para los partidos políticos que busquen realmente el bien común.


Desde su experiencia política, ¿cómo es posible que haya habido un giro tan radical en las políticas sobre sexualidad y familia en Occidente en tan poco tiempo?

Mercedes Aroz: Considero que este giro se inscribe en la secularización de las sociedades occidentales y en la evolución del pensamiento contemporáneo caracterizado por el rechazo a los imperativos y a conceptos universales, con la consiguiente pérdida de referencias últimas.


Esto ha significado que hoy se considere fundamental la autonomía ética y el respeto a la propia conciencia individual, algo que constituye sin duda un gran avance en el desarrollo de nuestras sociedades.

Sin embargo, este cambio ha llevado a un momento histórico en el que se manifiesta una pérdida de orientación personal, una crisis de valores morales y un cierto malestar cultural.

Éste es el contexto en el que el cristianismo debe desenvolverse.

Por ello, para que los valores cristianos progresen, hay que utilizar argumentos convincentes y mostrar su vinculación a la dignidad de la persona y a los derechos humanos.

Ésta es la única referencia objetiva que hoy parece que puede ser asumida por todos los ciudadanos en nuestras sociedades seculares y pluralistas.

En la situación actual, el cristianismo tiene un papel fundamental, pues existe el riesgo de que el vacío moral de nuestras sociedades lleve al deterioro de las tradiciones humanistas.

La mera valoración negativa de los problemas existentes, sin incorporar el diálogo con la cultura actual y la apertura a la que nos invita el Concilio Vaticano II, no contribuye a construir un futuro ético en el que los cristianos debemos participar.


Zenit.org

miércoles, 20 de mayo de 2009

La història d'un somriure



Dedicat a tots els infants; a totes les vides humanes.

També a totes les persones que se senten soles en aquest camí de la vida.




Sempre hi ha un moment a la vida en què les persones ens plantegem si realment val la pena viure. Situacions on els dubtes s’apoderen de la nostra existència i sentim que portem una llosa massa pesada a l’esquena. Quan això passa, hem d’estar més atents que mai a les experiències que la vida ens regala; sentir-les, viure-les i estimar-les; perquè un gest o una decisió d’un instant ens pot canviar la vida per sempre. Uns segons d’incertesa viscuts amb fe ens poden obrir pas en el camí de la vida i de la felicitat; un camí que tots cerquem i que estem destinats a poder trobar.


Jo mai oblidaré aquell estiu que va marcar tan profundament la meva vida...



Estava apunt de complir els vint anys. Em sentia sola, perduda i desorientada. La meva vida estava immersa en un pou de buidor, eclipsada per una societat que m’engolia. Turmentada per profundes pors ocultes que guardava molt dins meu i encobria. Anava al ritme que marcava la meva rutina; sense sentit, perduda, sentint-me molt sola.


En aquestes circumstàncies d’absoluta foscor en el meu dia a dia, va arribar un temps de pausa, de descans que vaig convertir en un espai de bogeria. Un any més arribava l’estiu; els dies allargaven els seus moments de llum i de sol, la calor transformava en més pesades les jornades i l’olor d’alegria es començava a respirar per tot arreu: a casa, a la facultat, a l’escola del meu barri, als parcs i a la ciutat, en general.


Aquell estiu tenia pensat allunyar-me, fugir de la infelicitat que m’ofegava i de la qual no en trobava sortida. Les meves amigues havien decidit passar un mes de les vacances a un petit poble vora mar. En aquell indret la festa, la disbauxa, la gresca i l’oblit hi governaven i eren els estàndards que hi havia com a bandera d’uns grans dies de diversió garantida. La meva desesperança m’havia portat a creure que aquest era l’únic camí, la única via que em permetria escapar i aconseguir ser feliç, ni que fos per uns instants.


Vam llogar un bonic apartament i la colla d’amigues vam anar allà disposades a gaudir de la vida i aprofitar al màxim l’elixir de la joventut; volíem menjar-nos el món. Preteníem passar-ho bé i oblidar-nos de les infelicitats, dels records, de les pors que portàvem a dins. Preteníem trobar allà la clau de la felicitat, la felicitat de viure el moment.


A l’apartament érem vuit amigues i, tot i així, no fluïa massa la comunicació entre nosaltres. Eren unes vacances de desconnexió i cada una vivíem dins del nostre món, a la nostra bombolla. Podíem parlar i riure, però en el fons estàvem a quilòmetres de distància unes de les altres. Encara que convivíem, les nostres ànimes restaven allunyades, separades per murs invisibles. Només esperàvem el nostre moment de glòria, la nit. Quan el sol es ponia i la lluna començava a brillar tímida en un cel tacat d’estels, nosaltres ens guarníem, ens empolainàvem i sortíem disposades a volar i, en definitiva, escapar.


Va ser allà on el vaig conèixer. Un noi força alt, fort i esvelt, amb un somriure somiador i una mirada profunda. De seguida em vaig sentir atreta pel seu aspecte físic i per la simpatia que semblava desbordar en el seu interior. Ell també es va fixar en mi. Aquesta atracció mútua va suposar la millor via de fugida que em podia portar a sentir-me bé i a oblidar que jo abans era infeliç. Em trobava amb ell a les nits; de festa en festa. Parlàvem, ballàvem junts, m’abraçava, em besava... Em deia que s’estava enamorant de mi. Així dia rere dia; o, més ben dit, nit rere nit. Vaig passar tot aquell estiu pensant en ell. De dia no vivia; tan sols esperava la nit, el moment en què el veuria de nou. El moment en què sentiria el contacte de la seva pell amb la meva; dels seus llavis amb els meus. Els moments en què jo volava i creia ser feliç.


Cada nit esperava perdre’m en ell, sentir l’olor, el gust i la màgia d’enamorar-me de qui en el fons no coneixia. Creure falsament que ell m’estimava i enganyar-me enmig d’una fosa d’autèntica soledat i inquietuds. Escapar per viure. Viure per escapar.


Va ser una d’aquelles nits de passió i bogeria en la que vaig fugir del soroll de la festa, dels crits de la gent i de la pudor d’alcohol i em vaig entregar per complet a aquell desconegut que prometia estimar-me i m’oferia glops de passió incontrolada. Els meus pensaments eren una pintura molla per la pluja. No hi veia, ni pensava. La llum de la lluna i les estrelles es reflectia en els meus ulls esporuguits. Després d’aquella nit, no el vaig veure mai més.


El dia següent em va costar molt de llevar-me. Em sentia acusada per preguntes indiscretes de totes les companyes. Pràcticament no recordava res del que havia passat la nit anterior; només sabia que tenia unes ganes boges de que la llum del dia marxés, fugís i que el gran mantell fosc però ple d’estrelles tornés a cobrir el cel. La nit era la meva salvació.


Aquella nit, però, va ser diferent perquè ell ja no va venir al punt on ens trobàvem sempre. I l’altre nit tampoc. Ni l’altre, ni l’altre... Havia marxat i m’havia deixat de nou sola. Envoltada de gent però més sola que mai. Completament sola.


Els últims dies d’aquell mes van ser per mi tenebrosos. El sol no il·luminava ja el meu rostre; vivia en una foscor perenne. En el cel ja no hi veia estels. Els meus pensaments tan sols reproduïen la imatge obsessiva de la mateixa cara. Una cara que em somreia, em parlava, prometia estimar-me i, de cop, s’esvaïa. La por a viure s’havia apoderat de mi; la felicitat no existia. Vaig maleir el món i la meva vida. Em trobava perduda en una societat que enganyava, t’absorbia i t’abandonava després sense cap pietat. Tot era mentida. Vam tornar de les vacances i jo seguia immersa en una depressió profunda. L’estiu acabaria i jo sentia que la meva vida era una càrrega que no podria suportar. Volia desaparèixer.


* * *


Uns dies després del meu retorn a casa, enmig del caos de la desesperança i el desconsol, vaig sentir una força que em venia de molt endins; una força que no era meva, no em pertanyia a mi. Dins meu alguna cosa canviava. El meu cor, el meu alè, els meus sospirs es transformaven miraculosament en sospirs i batecs compartits. Hi havia quelcom dins meu; potser un altre cor que bategava enmig d’aquella infelicitat immensa. Un cor que lluitava per viure. Una altra vida es gestava en mi i em venia a salvar.


No podia ser. Jo seguia sola, estava sola enmig d’un món que m’eclipsava, que em deia a crits “Estàs sola” i “No tens ningú”. M’enganyava. Un món que m’arrossegava a atemptar contra la nova vida, tapar-la, amagar-la, eliminar-la i continuar en el meu pou de preguntes, de dubtes i de tristesa. Havia de seguir el camí que jo mateixa m’havia d’escriure i el que ara em passava m’ho impediria. Però estava equivocada, i alguna força superior a mi em resguardava i em va impedir caure en aquesta trampa.


Vaig patir, vaig plorar, vaig cridar, vaig resar. I, mentre les llàgrimes queien galtes avall i untaven el meu rostre de patiment, jo suplicava ajuda i demanava coratge a Déu. I quan més cridava, més sentia que ja era mare, perquè ja no cridava sols per mi; ja no respirava només per mi; ja no plorava per mi; dins meu dos cors bategaven al ritme del meu plor. Aquell petit cor ple de vida jo el notava, el sentia dins del meu ventre. Havia d’aferrar-me a la vida, perquè ja no em trobava sola.


* * *


Quan va néixer el meu fill, va omplir la meva vida de fe i de sentit. Va portar el somriure a la casa. Els meus pares em van ajudar en tot el que va ser necessari per tirar endavant. La meva tristesa es va convertir en alegria i els meus dubtes en coratge. Vaig entendre que la meva vida no era en va, sinó que vivia per ser feliç. M’havia calgut passar per aquell pou de foscor per entendre-ho, però Déu m’havia enviat un àngel per alliberar-me. A vegades, és necessari el patiment en cada ésser humà per després sentir la grandesa de descobrir el veritable tresor de la felicitat, de la vida. Havia estat atrapada en un món ple d’enganys i mentides; ple de miratges que t’atrapen i no et deixen lliure; ara, en canvi, dels meus ulls sortia gratitud, tendresa i ganes de viure.


Ja des del moment en què em van posar l’infant al damunt, vaig sentir que aquell era el veritable camí que em portaria a ser feliç. Vaig passar suaument la meva mà dèbil sobre la seva esquena, estàvem pell amb pell, cor amb cor. Respirava ja sense la necessitat del meu respir; vivia i el meu esperit se sentia més acompanyada que mai. La meva ànima acariciava la seva. Era el meu fill. Me’l vaig mirar i inexplicablement en els seus llavis semblava dibuixar-s’hi un somriure. Les meves llàgrimes relliscaven galtes avall, aquest cop, però, estava radiant de felicitat. Les infermeres que em van assistir al part em van comentar que mai havien vist que un nadó acabat de néixer semblés portar aquell somriure als llavis. Un somriure que transmetia felicitat, pau i alegria. Un somriure que comunicava llum i esperança pel món, per la humanitat; en el seu somriure s’hi llegia: Gràcies pel regal de la vida.


Era el meu somriure; era el meu àngel i m’havia salvat.


Aquella nit de primavera, a fora, brillaven més que mai les estrelles.



Maria Prats Aymerich


Finalista del concurs NArcís Lunes


Sant Vicenç dels Horts


lunes, 18 de mayo de 2009